
La recarga en destino funciona cuando encaja en las estancias de hotel, las jornadas de trabajo y los trayectos diarios.
Casi nadie va a un sitio solo para cargar. Una noche de hotel, un día de trabajo o la compra ya dejan el coche parado el tiempo suficiente.
Un buen emplazamiento depende de cuánto tiempo se queda la gente, de la potencia que necesita y de lo que hay alrededor del cargador. Un acceso claro y un cargador que funcione siempre importan tanto como el equipo.
En Gran Canaria las distancias son cortas, así que la mayor parte de la recarga puede hacerse en paradas normales, y los cargadores rápidos pueden reservarse para los trayectos largos.
Volver al blog
