
Una forma de reducir el gasto energético paso a paso, sin interrumpir el trabajo diario.
Una mejora energética no tiene por qué empezar con un rediseño completo. Una revisión sencilla de equipos, horarios y espacios suele mostrar adónde va la mayor parte de la energía.
A partir de ahí, una empresa puede añadir equipos eficientes, solar y baterías según su horario de trabajo. Repartir la inversión por etapas la hace más fácil de financiar y de medir.
Quienes dirigen el negocio deben poder entender el sistema. Si nadie sabe decir cuánto ahorró el mes pasado, es demasiado complicado.
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