
Por qué importan las botellas, el stock y el servicio local cuando el agua llega a la mesa del cliente.
Un huésped se fija pronto en el agua: en la mesilla, en el restaurante, junto a la piscina. Cada uno de esos lugares necesita un formato distinto.
La ocupación también cambia a lo largo del año, así que los hoteles necesitan un proveedor que ajuste las cantidades sin renegociar cada mes. Unos días de entrega fijos y un mínimo claro facilitan la planificación a los equipos de pisos y de bar.
La prueba de un buen acuerdo es sencilla. El personal deja de hablar del agua y a los huéspedes nunca les falta.
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